Una historia
Cuando, a pedido del maestro César Lopez Osornio, escribí acerca de “La forma Madi”, recuerdo que la misma terminaba con una pregunta.
¿Como se inscribe el tiempo en la Obra Madi?
Conversaciones posteriores me llevaron a pensar que era pertinente hacer un cierre, y sobre todo responder a aquella pregunta que planteaba sobre el final del primer trabajo, con la variante menos restringida:
¿Cómo se inscribe el tiempo en la Obra de Arte?
Lejos están estas ideas de establecer algún tipo de dogma, paradigma , mucho menos aún , valores absolutos.
No soy proclive a esas formas de pensamientos, dado que, la dualidad binaria, lindo-feo, a mi entender , fue construida desde la idea de valores absolutos. Y, no las asocio con la tarea crear-inventar. Mas bien pertenecen al lenguaje que necesita la ciencia, para manifestarse.
Lo que si he tomado de esta son algunas ideas y conceptos que me parecían pertinentes sobre todo la cuestión de los diferentes órdenes, y el tema del tiempo.
El objetivo era lograr interesar, abrir un diálogo, única manera de construir con el otro. Creo que solo así se rompe el espejo, la ilusión. Y en verdad estoy convencido que las ideas si no se materializan , se diluyen. Para que vivan es necesario el otro. Los otros. El espejo es letal. Es el símil de la muerte. Eso se sabe.
Mas bien, estas ideas, están concebidas para la discusión, el debate, la refutación, tal como propongo ,sería la construcción de la obra de arte. Un sistema abierto y en expansión.
Mi intención fue crear una suerte de caos inicial. Una diferencia. y sería extraordinario que pudiésemos continuar este camino de la confusión , juntos.
Una proposición
El cuerpo extiende su límite biológico a través de las extensiones de la mente , de su capacidad de comunicación y los efectos de estas operaciones.
Pero extensiones como la mente , el pensamiento, el espíritu, la comunicación, están envueltas en un todo que sobrepasa el contenido semántico de cada sustantivo.
Constituyen la dimensión externa del cuerpo que forma parte de la realidad del ser humano
Esos brazos informativos se convierten en instrumentos de cohesión psicológica y social :
de interacción, identidad y permanencia en un contexto dado.
Esa información es una diferencia que hace la diferencia
Esas diferencia generan un proceso.
Porque no existen cosas, solo procesos
El proceso de la obra del artista podría ser vista entonces
a) desde lo Indecidible dada la imposibilidad de deducir formalmente el valor de verdad de su enunciado ,pero que, sin embargo, puede ser intuido
b) como fenómeno único, una singularidad,
Como un universo que se forma cada vez que las condiciones son favorables.
Se introducen aspectos que escapan a la ciencia dado que esta solo puede describir fenómenos repetibles.
El artista produce nuevas realidades. Ordenes mas ricos dependientes de las condiciones iniciales. Pero no son ordenes predecibles, ni explicables en términos de ellos mismos.
Tales armonías, ordenes nuevos , han de ser aprehendidos por la comprensión entendida como unión entre observador y observado en presencia de la belleza
Concibiendo a la belleza no como un gusto personal sino como un criterio de comprensión de la realidad
En la creación de la obra hay una relación entre materia y espacio-tiempo que no es simétrica
La materia corresponde en realidad a una inserción en el espacio tiempo
y en esa inserción es donde sucede el orden -desorden
Al operar el artista transforma el espacio -tiempo en materia desde un punto de equilibrio estático hasta una dinámica inestable de la creación .
El fenómeno de la creación es entonces un fenómeno inestable e irreversible
Expresa el hecho que el proceso de la obra acontece conforme una idea original, una variación de las condiciones iniciales de equilibrio
La obra se realiza en un campo donde genera formas. Concibiendo a la forma como un principio que unifica la materia
La creación de formas es originada en una diferencia, para pasar a una situación de inestabilidad. De una situación bien definida a un sistema dinámico
Una ruptura del equilibrio genera un cambio de orden, en la búsqueda de nuevas formas de equilibrio. Hay varios factores que contribuyen a la inestabilidad permanente
La materia de la obra se nutre no solo de la química composición de la materia y los materiales, sino que es sometida a la gravedad, a los campos electromagnéticos, a frecuencias sensibles al realizador . Perturbaciones del mundo externo, a las fluctuaciones del cerebro del sistema neurofisiológico que es muy inestable
El mundo externo admite polarizar esta actividad de base en una dirección u otra y llegar a la actividad cognitiva que permite la realización de la obra.
Orden/ desorden
El binomio orden -desorden se manifiesta en las ciencias humanas, y en la creación artística
Un modelo donde existe un proceso creador de formas o destructor de ellas
Desde el equilibro original mas una perturbación o diferencia, se pasa al no equilibrio que es el universo de la inestabilidad (caos)
El modelo clásico es determinista ,
El modelo de creación-invención, es indeterminado , se expresa estadísticamente
Este fenómeno temporal provoca la ruptura de la simetría del tiempo
En el equilibrio, la obra solo se ve a si misma. Como en un espejo.
Se ve reflejada a si misma.
En tanto de aleja del equilibrio, mas correlacionas parecen establecerse que permiten la construcción de nuevas situaciones coherentes.
En ese No equilibrio – Irreversibilidad- la estructura y la forma del espacio son diferentes en el
interior del y el exterior del mismo
Tiempo:
El nacimiento de nuestro tiempo no es el nacimiento del tiempo
Antes del nacimiento de la obra el tiempo existe en estado potencial
El arte clásico, nos entrega una imagen del mundo en una unidad visual, compuesta de tres grandes componentes plásticos; forma, color, línea.
Los impresionistas rompen esa unidad, al rechazar el valor absoluto del sujeto. Lo relativizaron. Dando preeminencia al color descuidando casi por completo , la forma y la línea, con la intención de eliminar el carácter imitativo.
La relación entre una manzana verde y un mantel rojo ya no es la relación entre dos objetos, sino la relación entre dos tonos, rojo y verde.
Se aísla el sistema, el cuadro, considerándolo independiente del resto del universo
Es un universo cerrado sobre si mismo. Sin embargo aún en la concepción espacial del cubismo, que introduce la idea de simultaneidad de la mirada, el tiempo es el tiempo reloj de la modernidad.
A partir de las ideas del arte concreto es desde donde es la totalidad la que desempeña un papel determinante.
El hecho singular, individual solo se vuelve posible cuando está implicado en la totalidad
El tiempo vive en el interior de la obra, el tiempo es potencial, Está latente y en cada cambio de orden de forma se actualiza
El tiempo, precede a la existencia de la obra y puede hacer que en su transcurso nazcan otros órdenes , otros universos.
En este caso, la obra abre el sistema al resto del universo y se inicia en una inestabilidad, en una diferencia. Tampoco hay horizonte observable
El tiempo se inscribe en la obra como tiempo vivido.
La dirección (sentido) del tiempo nos señala un Universo mas complejo y necesariamente de mayor creatividad
Señala el camino a un universo abierto que no está pre determinado en donde azar y necesidad se conjugan para darnos nuevas formas de estabilidad ,pero también creatividad
En ese hacer, el artista va de un mundo de certidumbre, el orden inicial, a un mundo de probabilidades.
Una suerte de lógica digamos, difusa, donde razón no está asociada a certeza y posibilidad a ignorancia
El tiempo latente donde en lugar de aislar al hombre del universo pueda ocupar el lugar que debe protagonizar en el universo inventivo y creativo
En este caso la obra sería el resultado de una transformación irreversible que proviene de otro estado permanentemente. Los diferentes cambio de órdenes.
En los primeros instantes la obra es como un universo ínfimo en equilibrio pero se transforma en un universo de no equilibrio.
Un sistema inestable que se dirige hacia un futuro que no puede ser determinado a priori. Que tenderá a cubrir tantas posibilidades, tanto espacio como tenga a su disposición. Es un sistema en expansión.
Evoluciona aumentando la complejidad con señales.- estructuras que aparecen progresivamente de aumento de la complejidad
No podemos prever el porvenir de la obra, como tampoco el de una sociedad, mucho menos el de la vida
Siempre, es un sistema abierto ligado a los procesos en permanente transformación y el aumento de la complejidad
Y el tiempo entonces está contenido dentro de esta inestabilidad permanente
De modo que el tiempo solo se puede concebir como creación. No como ilusión. No como disipación
¿Cuando es el final de una obra?
Como si poseyera, en si, un tiempo que atravesara el tiempo cronológico. El tiempo reloj.
En el espacio entre mente y el pensamiento , existiría el tiempo potencial , percibido ocasionalmente , solo por la imaginación del creador .
En una suerte de fenómeno estocástico se produciría la coincidencia entre lo que cree ser, lo que quiere ser, con lo que es.
El tiempo en este caso, es relevante, dado que la obra de arte mantiene la condición de tiempo potencial, independientemente de cuando fue concebida y realizada.
Tal vez por eso Paul Valery decía que una obra no se termina, se la abandona
Antecedentes.
Estas ideas comenzaron a circular en mi hacia fines de los años 1970.En el año 1978 fui invitado a la Bienal
de San Pablo, en donde presenté una obra basada en la matemática de René Thom. Teoría de la Catástrofe.
Intentaba desde ese cuerpo teórico mostrar la caída del Imperio Azteca.
Luego en la Galería Ruth Ben Zacar realicé una instalación en donde , insistía con las ideas de Thom, además
de incorporar algunas cuestiones sobre la relatividad .
También por esos años presenté estas ideas en las llamadas Jornadas de la Crítica organizadas por el CAYC.
Y si bien la indiferencia fue el resultado mas preciso no dejaron de interesarme las discusiones de los
comienzos de la cuántica en Gotinga , en el verano de 1922 ,entre Weisemberg, Einstein, Bohr y
Schrodinger.
Del ya mencionado Thom, llegué a científicos con quienes , desde las lecturas de sus obras tengo una deuda
de gratitud. D.Bohn, I. Prigogine, J.Monod, y K. Godel, entre tantos otros.


